Introducción: Presentamos un caso clínico de un paciente diagnosticado de trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Se trata de un trastorno prevalente y discapacitante y en el que como es sabido la clomipramina y los ISRS se han demostrado efectivos para los síntomas. En este estudio, nos preguntamos si es suficiente tratar a estos pacientes con fármacos y analizamos más profundamente la terapia psicológica que se le aplicó a nuestro paciente.Objetivos: Describir un caso de TOC, centrándonos en la terapia cognitivo-conductual aplicada, pero sin olvidarnos de la peculiaridad de la sintomatología obsesiva y de los diagnósticos asociados que presenta el paciente: dismorfofobia, fobia social, ludopatía y alcoholismo.Métodos: Exposición de un caso clínico y revisión bibliográfica ( Medline) Caso clínico: Se trata de un varón de 38 años, con antecedentes psiquiátricos desde el año 2000, cuando se le diagnosticó de fobia social, dismorfofobia, ludopatía y alcoholismo. Fue tratado farmacológicamente con paroxetina y se le remitió a la Unidad de Conductas Adictivas para el tratamiento de sus adicciones. Tras la remisión del cuadro acude a consulta en 2006 con sintomatología de tipo obsesivo que presenta desde la infancia, pero que hasta la actualidad no le había resultado incapacitante y no había consultado por ella. Se inicia tratamiento con paroxetina y terapia cognitivo-conductual con buenos resultados.Resultados: Resaltamos la importancia de la terapia cognitivo-conductual combinada con el tratamiento farmacológico, en el tratamiento del TOC, basándonos en los resultados de nuestro caso y comparándolo con la literatura existente que destaca la utilidad de esta terapia.