Para la concepción filosófica del yoga, la curación no depende únicamente del arte del diagnóstico, sino también del hecho de que el cuerpo debe movilizar sus recursos con miras a la curación. En estos últimos años la medicina ha tomado en cuenta este punto de vista, considerando al paciente en relación a su entorno familiar, social y cultural, el análisis de sus hábitos de lenguaje, de su simbología personal, además del grado de salud física y psíquica. El enfoque y la relación que el yoga desarrolló con la medicina tradicional india denominada medicina Ayurvédica, es producto de la observación y la especulación médica a lo largo de los siglos.El conjunto de técnicas yóguicas, teniendo en cuenta la relación recíproca entre el cuerpo y la mente, forma un método especialísimo para mantener dicho equilibrio, un método que combina todos los movimientos necesarios para asegurar el bienestar físico con las técnicas de respiración, concentración y meditación, que han de favorecer el conocimiento y dominio de la mente. La práctica empieza por el cuerpo, porque la ciencia humana al principio es física, tiende a normalizar las funciones del conjunto del organismo y, en consecuencia, afecta la actividad de las glándulas, lo mismo que el sistema nervioso y la mente. La propuesta se centra en pensar la combinación sistemática y rigurosa de este conjunto de técnicas ancestrales, con los conocimientos que actualmente poseemos desde las distintas corrientes médicas y psicológicas.