El desarrollo de un programa de atención a adolescentes con alteraciones de conducta, cuyos cuidadores informales son los padres es una necesidad en una unidad de psiquiatría infanto juvenil. Nuestra atención va directamente dirigida a los chavales, aunque durante las horas de visita diarias y fundamentalmente en las iniciales, se atiende a los padres perdidos ante la radicalización de las conductas de su hijo.