El origen de enfermedades como el trastorno bipolar y la esquizofrenia parece estar en la maduración del desarrollo del cerebro. Hay datos muy significativos que apoyan la idea del déficit de ácidos grasos N3 en la alimentación humana a partir del desarrollo de la agricultura y ganadería (los alimentos más consumido, en este momento, como huevos, pollo etc carecen de este tipo de ácidos grasos). En este sentido, los niños amamantados (le leche humana es rica en DHA) parecen desarrollar más tarde la sintomatología de estas enfermedades y con mayor benignidad.De hecho, se ha demostrado el déficit de N3 en la membrana celular (hematíes) de pacientes con estas enfermedades e, incluso, existen cada vez más estudios en los que se demuestra una mejoría cuando se añaden N3 a la dieta de pacientes con esquizofrenia. Por otro lado, se ha constatado que estos enfermos consumen altas cantidades de azúcares simples y grasas saturadas, lo que se asocia a peor pronóstico a largo plazo y patologías añadidas como el síndrome metabólico. Todo ello nos induce a pensar que la dieta puede ser importante para prevenir y ayudar en el tratamiento de enfermedades mentales como la esquizofrenia y el trastorno bipolar.