Varón de 37 años discapacitado psíquico profundo con síndrome de Down y trastorno de la conducta, ingresado en residencia desde 1991. Antes de la crisis presenta conducta sociable, autónomo para AVD, puntuales episodios de agitación resueltos con pauta farmacológica. Desde 2006: episodios de agitación psicomotriz frecuentes, manipulación de heces, mayor aislamiento social e intolerancia al vestuario. En diciembre/2007 presenta agitación psicomotriz con auto/heteroagresiones, medicación de rescate no efectiva y se deriva a psiquiátrico. orientación diagnóstica: brote psicótico auto-agresivo. Durante el ingreso precisa contención mecánica que se retira para higiene e ingesta presentando agresividad tras acabar las actividades. Se reestructura el tratamiento base. Tras 33 días regresa a nuestro centro, requiere contención mecánica y carece de autonomía para AVD.Se realiza plan de actuación individual interdisciplinar. La primera semana precisó contención mecánica, las intervenciones incluían: estimulación basal, masaje terapéutico, anticipación de rutinas, técnicas de re-maternaje, reeducación AVD y combinación de modificación de conducta (con el mismo personal de referencia) A las 3 semanas se reubica con otro personal de referencia y pacientes de características similares. Su integración fue progresiva, realizando intervenciones verbales y sin contención mecánica. Puntualmente se aislaba por trastorno conductual que se asociaba con procesos fisiológicos alterados. Actualmente presenta correcta integración social, remisión de conductas agresivas, tolerancia parcial a las prendas de vestir y autonomía para AVD.Conclusión: adecuar recursos del centro a las necesidades específicas del usuario fue clave para alcanzar niveles de estabilidad física, emocional y conductual superiores a las que presentaba antes de la crisis.