La agresividad es una característica inherente a la naturaleza humana y en muchos aspectos ha sido fundamental para la supervivencia de la especie. Sin embargo, en los últimos años asistimos con creciente alarma al incremento de las conductas agresivas y antisociales en los adolescentes y en los jóvenes de las sociedades occidentales, y a la tendencia al descenso en la edad de los jóvenes que cometen actos delictivos. Por otra parte, las alteraciones del compor