El comportamiento suicida en niños y adolescentes se ha convertido, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, en un problema de salud mental progresivamente más importante y frecuente, lo que ha llevado a la realización de múltiples investigaciones que lo reconocen como un riesgo importante en la enfermedad mental.A partir de los años 80 se han desarrollado nuevos métodos de investigación en éste campo, que incluyen estudios epidemiol&