Esta palabra apareció en el inglés medieval en la forma de distres, que, a su vez provenía del francés antiguo (Estar bajo estrechez u opresión). La primera hace referencia a énfasis tensión o presión (unas veces en sentido negativo u otras positivo), y la segunda a una situación de dolor psíquico, sufrimiento o angustia siempre en sentido negativo.Queremos mostrar en este trabajo un enfoque integral del estrés en la Medicina Académica y en la Medicina bioenergética, aunque ambas se estudian de forma aislada, se interrelacionan y a la ves son capaces de contrarrestar este factor que cada día cobra más importancia en cuanto a las causas y factores capaces de producir enfermedades en el hombre.Tanto la Medicina bioenergética como la Medicina Académica nos permiten evaluar nuestras situaciones personales y globales y utilizar sus percepciones para inspirar una revolución de prioridades, estrategias y alternativas.La respuesta de estrés se expresa a nivel psicológico -la persona se siente tensa- a nivel fisiológico -se acelera el pulso, la tensión arterial, etc. - y a nivel bioquímico algunas sustancias del organismo pueden alterarse- La respuesta de estrés que, una persona dé depende, tanto de las demandas objetivas del medio (situación), como de la percepción que tiene de la misma y de los recursos o habilidades de que dispone para enfrentarse a ellas. Analizar desde puntos de vista académico y bioenergético el estrés. Conocer las causas y manifestaciones del estrés de acuerdo a los enfoques académicos y bioenergéticos. Conocer los métodos preventivos y terapéuticos en el control del estrés.