Se observa comúnmente que el dolor físico puede disminuir considerablemente por una distracción, esto nos hace pensar que en todo dolor, por mucha base orgánica que parezca tener, hay un componente psíquico. En esta ponencia desarrollaremos la función fisiológica y la función psíquica del dolor. Como en ocasiones pierde su función de alarma, de señal, y se cronifica y cuáles son los factores psíquicos que contribuyen a su cronicidad. La culpa, con su correspondiente autocastigo, el goce masoquista, etc, son elementos en juego en la producción del dolor.