La descripción de la asociación de síntomas obsesivos con trastornos neurológicos como el síndrome de Tourette o la corea de Sydenham ha sentado las bases de los modelos neuroanatómicos del trastorno obsesivo-compulsivo, involucrando a los ganglios basales y lóbulos frontales en su etiopatogenia En la última década han sido frecuentemente comunicados en pacientes con enfermedad de Parkinson fenómenos obsesivo-compulsivos -ya sean rasgos o síntomas- y trastornos del control de impulsos -en el otro extremo del espectro-. Se ha postulado que esta asociación constituiría una prueba más del hipotético papel de los ganglios de la base en los circuitos implicados en la aparición de los fenómenos característicos de los trastornos del espectro obsesivo-compulsivo. Se realiza una revisión en Medline con las expresiones obsessive compulsive Parkinson e impulse control Parkinson. Parecen existir suficientes datos como para no considerar casual la aparición de novo de trastornos del control de impulsos y otras conductas de tipo repetitivo como el punding en enfermos parkinsonianos.Esto se ha relacionado sobre todo con el tratamiento con agonistas dopaminérgicos, aunque existe controversia sobre si podría tratarse de un fenómeno propio de la enfermedad. Mayor desacuerdo existe sobre la presentación de síntomas obsesivo-compulsivos en la enfermedad de Parkinson, al encontrarse estudios con resultados dispares y con importantes diferencias metodológicas, incluso en la definición del fenómeno obsesivo. Actualmente son necesarios más estudios que profundicen en esta cuestión y que sean lo más rigurosos posible por los avances que podría suponer para el conocimiento de la neurobiología de estas entidades.