La depresión infantil y la de los adultos tienen manifestaciones diferentes, (que dificultan su correcto diagnóstico) debido a los procesos del desarrollo que existen en la niñez y la adolescencia. Para realizar el diagnóstico temprano de depresión en el niño es necesario, evaluar su edad y desarrollo, su nivel de madurez emocional, su situación familiar, y su autoestima.El mayor riesgo de la depresión es el intento suicida, especialmente doloroso en un niño o un adolescente. De allí la necesidad del diagnóstico precoz que posibilite prevenirlo. Se describen los recursos preventivos: identificar los grupos de riesgo juvenil, los perfiles de personalidad vulnerables, los métodos de diagnóstico precoz y los métodos de prevención desde la comunidad.